Trucos para dormir bebés: 10 consejos infalibles para su descanso

De entre todas las necesidades que un bebé necesita satisfacer, dormir es la más importante. Son capaces de permanecer soñando durante buena parte del día, algo que potencia su desarrollo neuronal, el crecimiento de sus órganos vitales e incluso les alimenta más que la propia comida. No obstante, a veces resulta frustrante que una serie de llantos perfectamente afinados nos despierte en mitad de la noche, arruinando nuestro descanso y dando al traste con nuestro sueño reparador. Para echarte un cable a la hora de conseguir que se duerma, hemos preparado esta batería de trucos y consejos para lograr que tu bebé disfrute del descanso que se merece.

Inculcar rutinas del sueño desde el principio

Durante los primeros meses de vida se asientan ciertos comportamientos que resultan esenciales para el desarrollo en los años posteriores de vida, y uno de los más importantes es el de mantener un correcto ciclo sueño-vigilia. Para evitar desajustes en su día a día y promover el descanso familiar, es vital que el pequeño empiece a asociar distintos momentos del día con la hora de dormir, a lo que puede ayudar la realización de algunas actividades durante el día con los papis. Si buscas una actividad que le agote en pocos minutos, prueba a hacerles cosquillas. ¡Les encanta!

Mantén la actividad diurna

La realización de alguna actividad durante el día, ya sea en compañía de los padres o en solitario, es ideal para hacer dormir a un bebé y resulta fundamental en su desarrollo. Asegúrate de que dedica al menos una hora del día al denominado tummy time, que consiste en jugar boca abajo y que potencia su desarrollo físico y psíquico.

Permanece atento a sus necesidades

Es normal que, en ocasiones, te despiertes en mitad de la noche y te preguntes: “si ha jugado durante el día y le ha sentado bien la cena, ¿por qué a mi bebé le cuesta dormir?”. Lo más probable sea que haya ensuciado el pañal, aunque la causa del llanto puede ser otra: una pesadilla, un golpe involuntario durante el sueño, dolor de barriga generado por la aparición de flato… Sea cual sea la causa, va a precisar de cuidados y de toda tu atención, por lo que es importante permanecer con los ojos abiertos (y el oído afinado) para detectar cuándo tu pequeño necesita la ayuda de sus papis.

No subestimes el contacto piel con piel

Si te preguntas cómo hacer dormir a un bebé en pocos minutos, probablemente la respuesta seas tú. El contacto piel con piel, sobre todo con la materna, proporciona una potente y agradable sensación de seguridad que resulta vital para que los bebés duerman como lo que son. La falta de este confort puede provocar que se despierten en mitad de la noche, de modo que dales tu calor y tu cariño durante los momentos previos al sueño y comprueba hasta qué punto esto es efectivo.

Hazle saber a tu pequeño cuándo es hora de dormir

Los bebés perciben más de lo que parece pese a que todavía no tengan capacidad de hablar, y hacerles saber que es hora de ir a la cuna ayuda a que interioricen las rutinas del sueño. Hazlo siempre en su compañía, proporcionándoles tu calor y tus mimos para crear un ambiente propicio y ayudarles a que “cojan” el sueño. Esto resultará enormemente beneficioso tanto para ellos como para los padres, aumentando las probabilidades de disfrutar de un descanso continuado.

Dormir solos les ayuda a ganar autonomía

Tras los primeros meses de vida, estás dándole tu cariño y tu calor a tu bebé y empiezas a notar que se despierta por las noches. “¿Por qué le cuesta dormir a mi bebé, si estoy manteniendo las rutinas del sueño y le doy todo mi cariño antes de que cierre los ojos por completo?”, te preguntas. No queremos sonar bruscos, pero quizá empieces a “molestar” un poco y tu bebé te esté pidiendo un pelín de espacio. Llega un momento en el que necesitan de tu compañía y notar tu presencia junto a ellos, pero sin proporcionarles un contacto directo piel con piel, de modo que permanece atento a las señales que te va enviando tu peque.

Identifica cuándo necesita un descanso extra

Cuando llega la noche y notas que tu bebé está más alterado de lo normal, normalmente es porque tiene sueño y quiere irse a dormir. Lo mejor en estos casos es que le lleves a la cuna inmediatamente, siempre y cuando no sea en la hora posterior a la cena para asegurar que digiere correctamente los alimentos. ¡A veces lo que más potencia su crecimiento es el dormir!

Llévalo a la cuna en su horario ideal

Trata de acoplar sus rutinas del sueño con las franjas recomendadas por el pediatra. La mayoría de los especialistas en el cuidado de bebés coinciden en que la hora ideal para dormir a un bebé se sitúa entre las 21 y las 22 horas, de modo que tenga tiempo suficiente para descansar al tiempo que se le inculca la importancia de seguir unas rutinas de descanso que no disten mucho del horario que seguirá en los meses posteriores.

Recurre a los “ruidos blancos” si le cuesta dormir

Si nada le detiene para mantenerse despierto, quizá tu bebé tenga propensión a sufrir de insomnio. No es lo habitual, pero puede ocurrir que tu pequeño tenga el sueño muy ligero y se despierte por el más mínimo ruido. Una buena solución para crear un ambiente de descanso óptimo es utilizar fuentes de sonido que emitan los denominados “ruidos blancos”, ideales para potenciar el descanso y cuya efectividad ha sido contrastada en diferentes informes elaborados por las principales entidades dedicadas al estudio de la calidad auditiva tanto de niños como de adultos. El ruido del mar o el mecer del viento en el campo son dos ejemplos de este tipo de ruido, muy beneficioso para el sueño.

Asocia conceptos al momento de descanso

Es importante que tu bebé asocie una serie de elementos con el momento de dormir. Limpieza, higiene y confort son tres elementos fundamentales que deben ir de la mano y que es importante que relacione con el momento de descansar, lo que ayuda a establecer una relación en su cerebro para potenciar los efectos beneficiosos del sueño. Una cuna incómoda, con una limpieza deficiente e incómoda provocará que el pequeño no quiera dormir ahí, asociándolo a algo desagradable. Asegúrate de que sea todo lo contrario y que tu bebé disfrute de sus horas de sueño tanto como te gusta hacerlo a ti.