Posiciones para el parto: cuáles son mejores y cuáles debes evitar

Seguro que si estás a punto de dar a luz ya habrás recibido consejos de tus ginecólogos para que tu cuerpo se vaya aclimatando al momento de dar a luz. Incluso puede que ya hayas ido a alguna clase preparatoria para el parto.

No obstante, a pesar de toda la ayuda que recibas y de que intentes retener todos los consejos, al final no te acordarás de todo y sí es importante que retengas en la memoria todo lo relativo a las posiciones para aliviar el dolor del parto, cuáles de entre todas ellas son las mejores posiciones para el parto y si es bueno practicar cierto tipo de posiciones para adelantar el parto.

Qué posición es mejor para el parto

Hay cierto consenso entre los expertos en establecer las verticales y en cuclillas como una de las mejores posiciones para el parto, siempre y cuando se cuente con el debido apoyo plantar. Sin embargo, también es necesario conocer en qué posición viene el bebé para saber cuál es la mejor posición para el parto natural, aunque después, por otras cuestiones, el ginecólogo decida que se deba practicar una cesárea.

Cada caso es un mundo y requerirá de atención personalizada, pues existen varios factores que pueden determinar que una posición sea mejor que otra para el parto. Dependerá de la postura del bebé, del nivel de dolor que provoquen las contracciones, de si se trata de un nacimiento prematuro (como ocurre en el caso de los sietemesinos) y de otras circunstancias que deberán ser estudiadas en cada caso.

Si atendemos a los partos que se atienden en los hospitales, una de las mejores posiciones para el parto que se utilizan para fomentar la dilatación es con la mujer apoyada boca abajo sobre las manos y las rodillas, lo que fomenta la relajación y ayuda al pequeño a colocarse en orientación para salir. De hecho, como poner en posición al bebé para el parto es algo que no se puede hacer así como así, lo mejor es darle al pequeño la capacidad para adoptar, de manera natural, la mejor posición posible para cuando llegue la hora.

Para que conozcas un poco más acerca de cuáles son las mejores posiciones para el parto natural y qué efectos tiene cada una, vamos a explicarte en qué consisten las principales:

  • Posición de cuclillas en el parto. Es la posición más recomendada para todas aquellas mamás que quieren conocer cómo poner en posición al bebé para el parto de una manera segura y eficaz. Está demostrado que esta posición favorece la correcta orientación de la cabeza del pequeño, mejorando, por tanto, la salida al exterior de la cabeza y el resto del cuerpo.
  • Posición de litotomía en el parto. Es la mejor posición para un parto natural. También llamada posición ginecológica, consiste en tumbar a la mujer embarazada sobre una camilla, perfectamente apoyada sobre su espalda, y apoyando las piernas sobre sus respectivas perneras.

De entre todas las posibles posiciones para un parto natural, es la mejor tanto para la madre como para el bebé, ya que da a la primera la estabilidad y comodidad que necesita mientras que para el bebé resulta más sencillo salir al exterior por sí mismo de manera natural.

Normalmente, la diferencia entre la primera y la segunda es que, mientras la posición de cuclillas en el parto es usada en los instantes previos para mejorar la orientación del pequeño o para fomentar la dilatación, la posición de litotomía, en el parto de un bebé sano y que no nace de manera prematura, es la mejor opción para favorecer un parto natural.

  • Posición sacra en el parto. Independientemente de aspectos como poner en posición al bebé para el parto o conocer las mejores posiciones para adelantar el parto, cabe considerar el supuesto de que la posición del bebé no sea la esperada.

Ojo: que no sea la esperada no quiere decir que no sea igualmente idónea, y lo decimos por la denominada posición sacra. En el parto, el rostro del bebé puede estar colocado de dos maneras: mirando hacia la columna de la madre o mirando hacia su ombligo. Esta última es la que se conoce como posición sacra, que en un parto siempre ha despertado más curiosidad porque suele no ser la habitual pero no significa que el bebé corra más peligro.

Sí que hay que tener en cuenta que, aunque el parto vaginal es igualmente viable en ambos casos, si el bebé se encuentra en la denominada posición sacra, el parto será algo más lento por la posición en la que se encuentra la cabeza. En estos casos puede ser buena idea recurrir a alguna de las posiciones para adelantar el parto, aunque siempre con supervisión médica y haciendo caso de las indicaciones del personal especializado del hospital.

Posturas más recomendadas para dar a luz

Hay varias posturas que son buenas para dar a luz, y en general se dividen entre verticales y de cuatro apoyos, es decir, que algunas posiciones para el parto natural se llevan a cabo de pie y para ejecutar otras es preciso recostarse.

Comentábamos antes que las posiciones en cuclillas y de pie son las mejores y más habituales. La razón es que así los diámetros de la pelvis aumentan, siendo de las mejores posiciones para dilatar en el parto debido a que se deja al aire libre toda la zona de la vagina. De hecho, cualquier posición de cuclillas para el parto será enormemente beneficiosa siempre y cuando haya llegado el momento de proceder.

No obstante, aunque sea una de las mejores posiciones para dilatar en el parto, también existe un riesgo mayor de sufrir sangrados y eventuales desgarros. Aunque estos últimos también se pueden producir en otras posiciones, los expertos sí han corroborado que los sangrados son más evidentes porque la sangre es más perceptible. No obstante, lejos de ser perjudicial, esto permite identificar la gravedad del sangrado de una manera mucho más precisa y evitar hemorragias internas.

Alivio del dolor y las contracciones antes del parto

Las características contracciones del parto pueden provocar molestias que pueden mitigarse si se realizan los ejercicios adecuados. Algunas de las mejores posiciones para aliviar el dolor de parto son mantenerse a cuatro, abriendo las piernas boca arriba o permaneciendo de pie.

Cada cuerpo es un mundo y responderá de manera distinta a los estímulos, por lo que es importante que tengas en cuenta que debes ir experimentando y haciendo caso de las señales que manda tu cuerpo.

Para que el bebé permanezca en la posición idónea en el parto, es necesario que los movimientos se realicen de manera suave. Además, así te será más fácil evitar sufrir dolores por las contracciones y la intensidad de las molestias no irán en aumento.

Otra de las mejores posiciones para aliviar las contracciones típicas del parto es colocarse de costado, con las piernas levemente recogidas para potenciar la sensación de alivio. Eso sí, ten en cuenta que las contracciones no deben estar asociadas al dolor, ya que muchas de ellas solo generan molestias, pero no llegan a ser dolorosas.

La importancia de la dilatación y cómo fomentarla

La dilatación es un proceso por el cual el cuello uterino desaparece y se produce su ensanchamiento paulatino con el fin de facilitar la salida del neonato al exterior. Aunque tiene lugar de manera natural, en ocasiones es preferible fomentarla adoptando posturas que favorezcan el ensanchamiento del útero.

Una de las mejores formas de hacerlo es adoptando una posición de litotomía: en el parto, cuando se está en el hospital, muchas mujeres se colocan boca arriba y apoyan las piernas en dos sostenes con el fin de dar a luz de manera natural.

Esta, además de ser una de las mejores posiciones para dilatar en el parto, es también una de las más habituales posiciones para aliviar las contracciones del parto que tienen lugar en los momentos previos al nacimiento. De hecho, es posible que incluso sea un mecanismo de la propia naturaleza: recurriendo a posiciones para aliviar el dolor de parto, se facilita la correcta orientación del bebé para hacer que su nacimiento sea menos complicado.