Fiebre en bebés y niños: todo lo que necesitas saber

Todo padre y madre ha de enfrentarse en algún momento a un episodio de fiebre de su bebé. Los virus y las bacterias son los principales responsables de causar esta reacción de alarma en el cuerpo.

Ante esta situación – y todavía más si somos padres primerizos – sentimos una profunda preocupación y tendemos a alarmarnos más de la cuenta. Sin embargo, la fiebre es, al fin y al cabo, una señal de que el cuerpo de tu bebé está combatiendo una enfermedad o una infección, activando su sistema inmunitario para erradicar el virus o las bacterias que estén afectándolo. La temperatura corporal se eleva por encima de los 37º (la temperatura ideal para la proliferación de los gérmenes y bacterias) para acabar con ellos.

Por ello, en algunos casos, no resulta imprescindible bajar la fiebre a toda costa, pues esa respuesta automática del cuerpo le ayuda a estimular sus sistemas defensivos frente a las infecciones, creando un ambiente hostil para la vida de las bacterias y virus que causan las enfermedades. Por tanto, estamos hablando de un mecanismo de defensa del organismo y que, por paradójico que nos resulte, la aparición de la fiebre es clave para que la inmunidad del niño se fortalezca.

En la mayoría de los casos, los episodios febriles no se extienden más allá de los 3 días, y suelen estar producidos por infecciones víricas autolimitadas, lo que explica que, en la mayoría de los casos no sea necesario suministrar antibióticos. Además, la cantidad de fiebre no siempre está relacionada con la gravedad de la infección o enfermedad que padezca el niño, a no ser que estemos ante un bebé de 3 meses o menos. En este caso, habremos de acudir a la mayor brevedad al pediatra o servicio de urgencias.

Una vez tenemos claro qué es la fiebre y qué la produce, pasamos a resolver todas las dudas que puedan surgir entorno a la fiebre en los bebés. Cuestiones acerca de cuánto es fiebre en los niños, cuánto es lo máximo de temperatura para un bebe o cuántos días puede tener fiebre un niño, pasamos a aclararlas a continuación, dado que su conocimiento nos ayudará a abordar la situación de la manera más correcta, efectiva y adecuada posible.

Cuál es la temperatura normal de un bebé

La temperatura normal de un bebé es el primer dato que debemos tener claro para saber cuándo podemos hablar de fiebre y cuándo no. En primer lugar, debemos de saber que la temperatura que es considerada fiebre varía dependiendo de la zona donde la tomemos.

En el caso de que tomemos la temperatura vía rectal o directamente desde la frente, será normal hasta 37ºC, la cual puede aumentar hasta 37,9ºC al final del día. Estas variaciones son completamente normales. En caso de que tomemos la temperatura a través de la axila, hablaremos de unas cifras normales entre 35ºC y 37ºC. Si optamos por la boca o la ingle, entre 35,5ºC y 37,5ºC serán normales.

Si sospechamos que nuestro bebé puede tener fiebre, podemos intentar comprobarlo con nuestra mano o con el tacto. Ahora bien, pese a que es un procedimiento muy extendido, no debemos fiarnos en exceso de lo que percibimos colocando el dorso de nuestra mano en su frente.

En casos de dudas, lo más adecuado es emplear un termómetro para bebés que nos dará una cifra exacta e indudable de la temperatura corporal del pequeño. En la actualidad, hay toda una gama de termómetros digitales que nos dirán de manera inmediata la temperatura de nuestro bebé, evitándonos los minutos de espera que conllevan los termómetros de mercurio tradicionales y que, en este tipo de situaciones, pueden hacerse muy largos.

Cuánto es fiebre en un bebé

A la hora de determinar cuánto es fiebre para un niño, hablaremos de 38ºC o superior si se la tomamos por el tracto rectal o la tomamos directamente de la frente. Si le hemos colocado el termómetro en la axila, hablamos de fiebre cuando alcanzamos los 37,3ºC.

Si tu bebé tiene 3 meses o menos y su temperatura es de 38ºC o superior, dirígete al pediatra o al centro de urgencias, pues puede ser una alerta ante una infección grave en bebés.

Cuánto es febrícula

Hablamos de febrícula cuando la temperatura medida en la axila marca un rango entre 37,3ºC y hasta los 38º. Si superamos los 38ºC y nos encontramos en unas cifras incluidas hasta los 38,5ºC estamos ante fiebre leve.

La febrícula, por lo que podemos extraer de la temperatura en la que nos referimos a ella, se trata de un estado de temperatura elevada que, sin llegar a ser fiebre, es síntoma de que algo sucede en nuestro cuerpo.

A partir de cuándo son décimas de fiebre

Podemos considerar décimas de fiebre en el momento en el que estas superan los 37,7ºC y alcanzan los 38ºC. Las cifras comprendidas entre esas dos medidas de temperatura representan décimas de fiebre.