Cómo preparar un biberón: trucos y consejos

Tras el periodo de lactancia, en el cual el bebé se debe alimentar de la leche materna que le proporciona los nutrientes y las defensas necesarias para poder empezar a desarrollarse correctamente, el biberón empieza a ser uno de los suplementos alimenticios que va a ir ganando protagonismo en las semanas venideras.

Y es que resultan enormemente prácticos para continuar con el proceso natural de alimentación al bebé cuando el organismo de la madre deja de producir leche por sí mismo, emulando el pezón materno para proporcionarles una sensación de familiaridad que permita a los más pequeños identificarlo como alimento.

Pero, ¿sabes cómo preparar un biberón? ¿Cuál es el biberón más parecido al pecho que se puede encontrar en el mercado? ¿A qué edad se debe quitar el biberón al pequeño? Te respondemos a todas estas dudas en el siguiente artículo.

Tips para que el bebé acepte el biberón con mayor facilidad

A pesar de ser un accesorio muy apreciado por los propios bebés (aunque de manera inconsciente) por la comodidad que les proporciona, a veces puede darte el caso de que ni el mejor biberón va con el recién nacido más dócil. Esto sucede porque para el bebé puede resultar extraño pasar de la teta materna, que también le proporciona calor y seguridad al pequeño, al biberón, un utensilio que no deja de ser de plástico y que puede no proporcionar las mismas sensaciones que el bebé pueda captar.

Lo mejor es que comiences con la lactancia mixta para fomentar el uso del biberón entre tomas y que el peque asocie la tetina del biberón al pezón materno. Es uno de los mejores trucos para que el bebé tome biberón sin problemas una vez haya que dar el salto total a una alimentación basada en biberones. Como dar el biberón a un bebé puede resultar en ocasiones algo extenuante, lo mejor es empezar con buen pie desde el principio e introducirlo de manera paulatina para que no acabe siendo un objeto extraño que le genere rechazo.

Otro de los trucos para que el bebé se tome el biberón más fácilmente es que se lo dé una persona diferente, como el padre o alguno de los abuelos. Esto resultará muy beneficioso para que el pequeño no se sienta confundido a la hora de alimentarse, ya que si lo coge la madre detectará su olor y su calor y buscará automáticamente el pecho.

¿Qué hacer en caso de que el bebé no quiera el biberón?

Puede suceder que, a pesar de haber seguido estos pasos, el bebé siga erre que erre y que diga que no al “bibe”. En ese caso, quizá debas jubilar el antiguo y empezar a buscar el mejor biberón para tu recién nacido. Uno de los mejores es este biberón con base ventilada y aberturas anchas, que incluye una tetina de silicona blanda patentada y que dispone de funciones de auto esterilización bajo ondas microondas.

Que tu bebé no quiera el biberón también puede ser indicativo de que necesitas incorporar una tetina de repuesto a tu arsenal. En condiciones normales, sabrás cuándo cambiar la tetina del biberón en el momento esta contenga algún daño en su superficie o cuente con demasiada suciedad incrustada. Como hacer un biberón no te resultará complicado y puede que incluso lo hagas con el piloto automático puesto, la sustitución de la tetina puede ser pasada por alto en los días más ajetreados, así que no te olvides de echarle un vistazo de manera periódica.

La receta del biberón ideal

Limpieza y esterilización

Hay supuestos para todos los gustos, ya que cada niño y cada familia es un mundo, pero quizá después de tantas idas y venidas el problema sea que algo estás haciendo mal y que no sabes cómo preparar un biberón según los gustos del paladar de tu peque. ¡No te preocupes, que nadie nace enseñado!

Lo primero que tienes que tener en cuenta es la higiene. Es necesario que te laves las manos a conciencia con agua y jabón, ya que, como dar el biberón a un bebé puede llevar rato y es probable que acabes llevándole las manos a la boca o a la nariz, es imperativo que tus manos estén impolutas cuando lo vayas a preparar.

Antes de empezar a prepararlo, puedes coger un cepillo lo suficientemente largo que te permita alcanzar la base para eliminar cualquier resto de leche pegada. Esto suele suceder cuando se echa demasiada cantidad de leche materna en el biberón, ya que no se puede disolver por completo y se forman grumos que después se adhieren en los recovecos del recipiente.

También puedes esterilizarlos introduciendo los biberones en agua hirviendo y dejándolos unos 15 minutos en agua. Es algo que puedes hacer cuando tengas que cambiar la tetina del biberón, ya que así aprovechas para limpiar, renovar y esterilizar el biberón por completo. Si el biberón es compacto, como este modelo de 160 mililitros, resultará más sencillo introducirlos en la cazuela e incluso podrás hacerlo a la vez.

Preparando el biberón

En caso de que no sepas cómo preparar un biberón o tengas dudas acerca de algunos de los pasos a seguir para que quede perfecto, presta atención a nuestra guía para elaborar biberones como un chef profesional.

La primera duda viene con el tipo de agua. ¿Del grifo o embotellada? Lo mejor es siempre utilizar agua embotellada, siempre y cuando en el envase se especifique que es apta para la alimentación de los bebés. La del grifo puede utilizarse, pero lo mejor es dejarla correr durante un minuto y después hervirla durante dos minutos más.

Luego conviene que tengas en cuenta las medidas, porque si echas agua en exceso, la cantidad de leche materna en el biberón superará la dosis asignada por el pediatra y significaría echar a perder parte de la leche utilizada. Y esto da igual si se le da el biberón a demanda o cada 3 horas: conservar la leche durante horas después de elaborada hace que su sabor o sus propiedades puedan verse alteradas.

A propósito de esta cuestión: los especialistas designan como intervalo ideal darle el biberón cada tres horas aproximadamente, dadas las necesidades nutricionales del pequeño. No obstante, lo recomendable es que nunca se le altere el sueño por darle el biberón, ya que el sueño, según los propios especialistas, les puede llegar a alimentar casi tanto como el propio biberón.

Entonces, ¿hay que darle el biberón a demanda, o cada 3 horas, tal y como te han aconsejado? Dáselo cada tres horas, pero si está durmiendo, lo mejor es que te saltes la dosis y que le hagas el biberón directamente en el siguiente turno.

En cuanto a las proporciones, como hacer un biberón es casi como una ciencia exacta, te aconsejamos que te ciñas cuidadosamente a lo estipulado por el pediatra para no desperdiciar leche, ajustar la dosis en cada momento y evitar problemas de higiene en el biberón.

Ten en cuenta que, ante un exceso de cantidad de leche materna en el biberón, el bebé quedará expuesto a un aporte calórico superior al recomendable, lo que podría derivar en potenciales problemas de salud gastrointestinal para el pequeño. Ante la duda, consulta con el médico y sigue siempre los pasos indicados.

La temperatura del biberón

Por lo que respecta a la temperatura, ten especial cuidado porque los bebés son especialmente delicados a los choques térmicos, sobre todo en sustancias que van a ingerir. Todos los papis hemos ido con prisa alguna vez, y como hacer un biberón es un proceso que al final automatizamos, a veces podemos pasar por alto que quizá tenga una temperatura demasiado elevada o demasiado baja para el peque. Mucho ojo con esto.

Otra duda que surge en cuanto a la temperatura es cómo calentar un biberón. Si tenemos en cuenta que la leche materna tiene una temperatura aproximada de 32 grados, la leche del biberón tendrá que oscilar más o menos por el mismo rango y no exceder nunca los 36 grados.

Si lo tenías ya todo preparado para darle de comer al peque y te has dado cuenta de que estaba demasiado frío, y además resulta que no sabes cómo calentar un biberón, no entres en pánico porque es muy sencillo: no tienes más que calentarlo al baño maría. Es la forma más segura de calentarlo sin exponer la leche a una temperatura excesiva.

Ten mucho cuidado con el microondas: las ondas de estos dispositivos calientan antes el líquido que el recipiente y podrías pensar que la leche está demasiado fría cuando en realidad para el bebé puede estar quemando. Lo mejor es que, si no sabes cómo calentar un biberón de manera segura en el microondas, optes por métodos más tradicionales y seguros, como el baño maría.

Como lo que quieren todos los padres es darles a sus peques lo mejor, el biberón del recién nacido deberá pasar antes el visto bueno de los padres para cerciorarse de que no está quemando ni demasiado frío.

Uno de los mejores trucos para que el bebé se tome el biberón a la temperatura correcta es depositar, antes de dárselo, unas gotas en la mano para medir la temperatura. Como dar el biberón a un bebé es un proceso que implica a los sensibles tejidos del tracto digestivo del pequeño, lo mejor es hacer este tipo de comprobaciones antes de cada dosis para garantizar la seguridad del bebé.

La práctica hace maestros

Lo cierto es que dar el biberón a un bebé es todo un arte e implica ir conociéndose porque cada uno tiene sus particularidades. No solo es una cuestión de saber cuándo cambiar la tetina del biberón o cuál es el biberón más parecido al pecho materno (al fin y al cabo, estos son factores que pueden tener que ver, pero lo común es que vayan de la mano de otros factores ante una negativa reiterada del pequeño por tomarse el biberón), sino de establecer rutinas que perfeccionen la técnica.

Por otra parte, es preciso establecer horarios para darle regularmente los nutrientes que necesita. Muchos padres se preguntan qué es mejor, si darle el biberón a demanda o cada 3 horas. Aunque es importante mantener una rutina con las dosis y administrarle los biberones de manera periódica, respetando los horarios y las proporciones, nunca es conveniente alterar el sueño del bebé si el motivo principal es darle el biberón. En esos casos, lo mejor es dejarle dormir, lo que beneficia su descanso y el de los papis.

En cuanto a qué edad hay que quitar el biberón, no existen momentos concretos y dependerá de las necesidades del bebé y de la opinión experta del especialista. Llegará un momento en el que, aunque tengáis claro cuál es el biberón más parecido al pecho y renovéis alguna de sus piezas, el peque simplemente empezará a pedir dar un paso más allá y empezar a introducir otro tipo de productos, como papillas y alimentos autorizados por el médico.

Ante la duda, tanto en materia de preparación como de retirada de alimentos de la dieta, lo mejor es consultar con el pediatra, ya que él sabrá identificar las necesidades del pequeño y podrá ir descartando factores que pudieran tener que ver con problemas asociados a su desarrollo.

También resultará indispensable conocer su opinión para saber cuál es el momento propicio para eliminar el bibe (aunque sepas más o menos a qué edad se suele quitar el biberón, no lo hagas si no cuentas con indicaciones del pediatra en este sentido), qué clase de alimentos se pueden ir incorporando y cuál es, en definitiva, el estado de salud del pequeño.