Cómo introducir los alimentos al bebé

La alimentación es fundamental en el desarrollo y mantenimiento de todo ser humano, pero tiene una importancia capital en los primeros meses de vida del bebé. Este debe contar con lo necesario para desarrollarse adecuadamente hasta llegar a la etapa adulta, por lo que conviene consultar con un nutricionista y un pediatra para saber cuál es el primer alimento sólido del bebé y cuáles son los alimentos más adecuados para incluir en la dieta de nuestro pequeño.

Una introducción progresiva de alimentos, fundamental para su bienestar

Durante los primeros días de vida la tolerancia de su aparato digestivo estará muy limitada, pudiendo ingerir únicamente leche materna, que cuenta con lo necesario para que el bebé empiece a desarrollarse adecuadamente. De hecho, no tengas prisa en ampliar la lista de los primeros alimentos del bebé, puesto que la leche será la base de su dieta desde el principio y hasta los primeros seis meses de vida.

Los pediatras insisten en que la introducción de alimentos en bebés debe ser muy progresiva, y hay que tratar de dejar una semana de margen entre un tipo de alimento y otro para asegurarnos de que lo tolera correctamente. Ahora bien, ¿cuál es el primero alimento sólido del bebé y de qué manera introducirlo sin riesgos para la salud del pequeño?

Es a los seis meses cuando se introducen alimentos a los bebés, y lo ideal es empezar por los cereales. Aunque los alimentos para bebés de 5 a 6 meses van a empezar a cambiar, lo ideal es continuar con leche de continuación hasta los 12 meses mientras apuestas por introducir los primeros alimentos del bebé a su dieta diaria. Pero vayamos pasito a pasito.

Los cereales sin gluten y la fruta deben ser los primeros productos sólidos a introducir: alimentos para bebés de 5 a 6 meses que van a empezar a aportar nutrientes al pequeño más allá de la leche.

No obstante, las dudas que asaltan a buena parte de los padres que se plantean modificar las rutinas de alimentación de los bebés no tienen tanto que ver con cuál es el primer alimento sólido del bebé, una duda que resuelven los mismos especialistas en el momento, como el saber la manera de empezar adecuadamente a cambiar la dieta del peque. “¿Cómo empezar a alimentar a mi bebé de 6 meses?” “¿Cómo hay que introducir los alimentos al bebé?” “¿Le sentará bien?” “¿Qué hago si no es así?” Todas ellas son preguntas frecuentes entre los padres primerizos, algo que solamente soluciona la experiencia y el contar con el asesoramiento de pediatras y personal especializado.

Alimentar al bebé a partir de los 6 meses

Pasado el medio año de vida, seguramente el pediatra te haya dejado caer que quizá vaya siendo hora de plantearse un cambio en la dieta. Y es que es a partir de este momento cuando se introducen alimentos a los bebés. Los cereales deben carecer de gluten, y la fruta debe estar controlada por el pediatra. Las harinas de cereales lacteados conviene prepararlas con agua, no con leche, y las papillas irán sustituyendo a partir de este momento a las tomas del biberón.

A la fruta no hay que echare miel, azúcar ni otros aditivos, como leche condensada o galletas: deben consumirse tal cual, sin añadidos que desequilibren el aporte nutricional y que permitan proseguir con una introducción de alimentos en bebés muy paulatina.

A grandes rasgos, esta es la manera adecuada de proseguir con su alimentación, unas pautas que debes seguir y que te irán muy bien si te estás preguntando “¿cómo empezar a alimentar a mi bebé de 6 meses?” Ten en cuenta que el gluten no debe introducirse antes de los cuatro meses y nunca más allá de los siete, y lo ideal es que prosiga antes de dejar la lactancia materna.

En lo referente a las frutas, todas son laxantes excepto la manzana y el plátano. De hecho, las frutas son alimentos que para bebés de 5 a 6 meses todavía resultan algo delicados, motivo por el cual un médico especialista debe supervisar la ampliación de la dieta del pequeño.

Y es que, a pesar de que la introducción de alimentos en bebés se lleva a cabo de manera muy gradual para evitar futuros trastornos gástricos, es conveniente esperar un poco más a la hora de optar por la introducción de alimentos en bebés como el melocotón o el pescado, que pueden producir intolerancias que deben ser detectadas para restringir su consumo y adecuar al cuerpo a su ingesta.

Más allá de los 10 meses

A partir del décimo mes se empiezan a introducir pescados, huevos y algo de carne. Cuando se introducen alimentos a los bebés de esta naturaleza, hay que estar muy atento a las señales que nos da el pequeño que puedan revelar una reacción alérgica, una indigestión o una posible intolerancia: quejidos, lloros, sarpullidos en la piel, picores, enrojecimiento espontáneo, dificultad para dormir… Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, debes consultar inmediatamente con el médico para que detecte el origen del malestar y ajuste la dieta a las necesidades del pequeño.

Una vez tengas la certeza de que los primeros alimentos del bebé son bien tolerados y no ha sufrido cortes de digestión ni otras molestias, puedes empezar con productos algo más complejos. Los huevos deben estar cocinados, y vamos a comenzar únicamente por la yema. Si los tolera bien, días más tarde podemos pasar a dárselos enteros. Y no abusar de ellos: solo tomarlos unos pocos días a la semana.

Los pescados merecen un punto aparte. Como introducir alimentos al bebé de manera progresiva se ha revelado como la mejor opción para evitar intolerancias e indigestiones, vamos a hacer lo mismo con el pescado: empezaremos por el blanco, ya que tienen menos grasa. Si quieres hacer uso del congelado no hay ningún problema: tienen las mismas propiedades que comprado fresco.

En cuanto a las carnes, la de cerdo debe ser la última en administrarse debido a su alto contenido en grasa, lo que la convierte en la más indigesta de todas. Las proporciones deben ser mínimas, teniendo en cuenta que los trozos de carne pueden suponer un peligro para su tráquea, por lo que se recomienda tener siempre mucho cuidado a la hora de administrársela.

De hecho, el saber cómo introducir alimentos al bebé no es solo por una cuestión de tolerancia, sino por una razón de peso: la seguridad. El cuerpo debe estar listo para tragar ciertos productos y digerir ciertas texturas, y por ello es fundamental que el pequeño vea ampliado su repertorio de alimentos de manera paulatina con el fin de adaptarse a una futura dieta compuesta exclusivamente por alimentos sólidos.