Cómo calcular el percentil de un bebé: trucos y consejos

Si alguna vez has entablado conversación con los padres de un bebé y te han hablado de su crecimiento, muy probablemente te hayan mencionado algo acerca de la curva de crecimiento del pequeño y el percentil en algún momento.

Seguro que al oírlo no le has dado mayor importancia o igual se te ha quedado cara de no entender nada, pero no, no es que sus padres se hayan trabado y hayan soltado un “palabro”. Entonces, ¿qué es el percentil en los bebés? Tranquilo, que estamos aquí para contártelo todo.

El percentil como unidad de medida

En los bebés, el percentil es tomado como una unidad de medida que tiene en cuenta el peso, el contorno cefálico y la altura del pequeño para establecer una relación comparativa con los bebés de su misma edad nacidos en el país. El resultado de calcular el percentil en un bebé dará lugar a una clasificación numérica que va desde 3 a 97. De este modo, un bebé cuyo percentil sea de 50 o se aproxime a 50 significará que mide y pesa lo que la mitad de niños de su edad.

Para calcular el percentil de un bebé es necesario tomar el peso y las medidas del pequeño y llevar a cabo un cálculo que únicamente sirve a modo orientativo. Eso sí, la evaluación continua (sin obsesiones ni realizándola de manera compulsiva) puede establecer un baremo orientativo para comprobar si la curva de crecimiento se está desarrollando como debería. Pero, ¿qué es una curva de crecimiento y cuál es su importancia en los bebés?

Calcular el percentil de un bebé de manera constante y plasmar la tendencia evolutiva en un gráfico da como resultado la denominada “curva de crecimiento”, que es indicativa del desarrollo del niño. Los valores de percentil de bebés se toman como señales de que está desarrollándose con normalidad, tomando como referencia el resto de niños nacidos en la misma época y en la misma región del mundo, lo que es perfecto para tu tranquilidad y para los médicos. Para que te hagas una idea de lo importante que es una curva de crecimiento, los pediatras establecen en gráficos la evolución de los bebés para comprobar cómo se desarrolla la tendencia.

Entonces, ¿qué es una curva de crecimiento? ¿Una línea que mide el desarrollo del bebé? A grandes rasgos, sí, aunque detrás del concepto hay muchos datos que merecen ser estudiados. Con lo que te tienes que quedar es que los percentiles de peso y talla en bebés son un buen indicativo para garantizar el correcto desarrollo del pequeño.

Calcular el percentil del bebé

Aunque en primera instancia lo harán los pediatras, tú mismo puedes calcular el percentil de tu bebé. Solo tienes que tener a mano los datos relativos al sexo, la edad, el peso y la altura. En base a estos criterios, a día de hoy incluso una calculadora que establezca una relación de datos podrá calcular el percentil del bebé y orientarte para que conozcas cómo está el desarrollo del pequeño.

A grandes rasgos, digamos que el percentil de peso y talla en bebés garantiza que el peso y la altura se corresponda con lo apropiado para su edad, asegurando que las proporciones del cuerpo del pequeño sean las correctas. Ahora que sabes lo importante que es el percentil en los bebés, deberías empezar a tomar datos como referencia para comprobar cómo se desarrolla su crecimiento.

Un aspecto que no conviene descuidar a la hora de calcular el percentil del bebé es el perímetro cefálico, otro indicativo del desarrollo. Muchos se empeñan en basar sus informes de crecimiento en percentiles de peso y talla en bebés, cuando el perímetro cefálico es un dato importantísimo para calcular el percentil de un bebé y plasmar unos datos fieles a la realidad.

Aunque parezca mentira, con lo simple que es una curva de crecimiento y los pocos datos que parece que recoge, el solo hecho de ignorar la cifra del perímetro cefálico puede provocar errores considerables en el estudio de las tendencias del crecimiento, obteniendo un percentil de peso y talla en bebés correcto pero cuyo resultado no es interpretado de la manera correcta.

“Entonces, ¿cómo saber en qué percentil está mi bebe de verdad?”, te preguntarás. No tiene mucho misterio: solo basta con asegurarnos de tener todos los datos para calcular el percentil de tu bebé de la manera correcta. Los percentiles de peso y talla en bebés son indicativos, pero no muy precisos. Es necesario que todo percentil de bebés incluya el dato del perímetro cefálico para poder crear un gráfico realista de la evolución del pequeño.

De hecho, uno lo que se pregunta siempre es cómo saber en qué percentil está mi bebé, y para eso es necesario tomar como referencia los cálculos elaborados por los médicos en el momento de su nacimiento para poder partir de un mismo punto y calcular el percentil de tu bebé ajustándose a la realidad.

La importancia del percentil en la infancia

A lo largo de su infancia, el pequeño protagonizará varias revisiones médicas con las que tendrá que asegurarse de que su desarrollo es el correcto. El percentil de los bebés es un buen indicativo con el que se puede funcionar los primeros meses de vida, pero no puede perdurar: pronto harán falta otros indicativos que sirvan para evaluar el crecimiento del infante.

Al principio, sobre todo en los primeros meses de vida, el percentil de peso y talla en bebés es mucho más sencillo porque se manejan menos variables y permite hacerse una idea de cómo se está desarrollando el niño. Sin embargo, a partir de los 18 meses de vida, el cuerpo experimenta una serie de cambios que alteran las proporciones y pueden provocar cambios a nivel fisiológico. Cómo saber en qué percentil está mi bebé en ese momento, ¿verdad? La cosa se complica.

Ante cambios de envergadura en el cuerpo del bebé o un resultado contrastado y dispar, lo mejor es acudir al especialista y comentarle cómo ha ido evolucionando el percentil de peso y talla en tus bebés.

Además, teniendo en cuenta lo importante que es el percentil en los bebés, lo mejor es que guardes un registro de cada dato almacenado para que contrastes con los médicos la evolución del pequeño y obtengas un informe exhaustivo de la evolución de su crecimiento.