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Postparto

INTRODUCCIÓN

Al período que se inicia justo después del parto y termina aproximadamente cuarenta días más tarde se conoce como PUERPERIO (también se le denomina "cuarentena"). Esta etapa es muy importante ya que todos los cambios que se han generado en tu organismo durante todo el embarazo, a tantos y tan diferentes niveles, tendrán que ir en regresión paulatina, y es en esta época en que poco a poco todo va regresando a la "normalidad".




LA MATRIZ

El primer cambio y el más aparente que te notarás será que la matriz (el útero) de golpe disminuye más de un 50% su tamaño, el resto de la involución hasta volver al tamaño previo al embarazo tardará unas 3-4 semanas. Notarás pequeñas contracciones de la matriz, como dolores de regla, conocidos popularmente como "intuertos", que se verán acentuados en el momento en que tu bebé succiona si le estás dando el pecho pues se libera una hormona llamada oxitocina que es la misma que se produce durante el trabajo de parto. La gran ventaja de que esta oxitocina actúe sobre la matriz es que se hará pequeña más deprisa y sangrarás menos en total con lo cual seguramente que te recuperarás más pronto.

EL SANGRADO

El sangrado inmediatamente posterior al parto o cesárea suele ser importante, es decir, mayor que una regla, pero paulatinamente va disminuyendo de manera que a los 7-10 días posteriores es bastante escaso manteniéndose como un "manchado" durante varias semanas. Dependerá de cada paciente, la posibilidad de variantes en cuanto a días y cantidad de sangrado. En este apartado es importante que tu reserva de hierro sea buena y se recomienda un suplemento de hierro oral para complementar la dieta y permitir que la recuperación sanguínea sea más completa. Como norma general, yo recomiendo una analítica de sangre de control a las 3-4 semanas después del nacimiento de tu bebé.

LA LECHE

Otro cambio significativo que se genera a las 48-72 horas del nacimiento de tu bebé es el inicio de la producción de leche. Notarás la denominada "subida de la leche" como una congestión muy importante de tus glándulas mamarias que te las notarás duras y dolorosas, es muy frecuente también que la temperatura corporal suba algunas décimas sin llegar a niveles de fiebre.

Tendrás que habituar a tu bebé a que succione tus glándulas mamarias desde las primeras horas del nacimiento, aunque verás que obtendrá poca recompensa a sus esfuerzos, pero es importante porque al momento que se inicia la producción de la leche como tal, tu bebé deberá mamar con fuerza y aprovechar toda la leche que generas. En ocasiones te verás en la necesidad de utilizar un "saca leche" para vaciar parcialmente las glándulas y aliviar tus molestias por el exceso de leche. Has de tener mucha paciencia con tu bebé pues al principio le costará succionar, se cansará, se quedará dormido, en fin que con el paso de los días los dos lograréis una coordinación en cuanto a horarios y tu producción, por lo que te recomiendo tranquilidad e intentar disfrutar al máximo esos momentos tan especiales.

La leche materna es sin duda el mejor alimento que puede recibir tu bebé, tiene los elementos justos y apropiados para su desarrollo, contiene gran cantidad de substancias de defensa (inmunoglobulinas) que le protegerán contra enfermedades, además de que siempre está a punto y en condiciones de esterilidad para que se la puedas ofrecer.

Sin embargo, en algunos casos existen complicaciones durante el puerperio que impiden o contraindican la lactancia materna y que deberán ser valoradas en forma individualizadas por tu médico, intentando siempre la mejor solución a cada situación. Te comento que los signos más importantes de problemas de la glándula mamaria son la aparición de eritema (enrojecimiento de la piel) habitualmente con disposición en triángulo, aumento de la temperatura local, dolor y fiebre. Es importante que la glándula mamaria se vacíe correctamente y que si observas zonas induradas o "bultitos" realices un masaje de la periferia hacia el pezón para intentar un adecuado drenaje de la leche, ayudándote de la aplicación de agua caliente en los pechos.

ESTADOS DEPRESIVOS

No es raro que durante esta etapa del puerperio llegues a notar una cierta depresión o la sensación de que las cosas no van bien, que no sabes si estás resolviendo adecuadamente todas las nuevas situaciones que se te van presentando con un bebé en casa. Estás cansada, te falta sueño y las cosas no se ven con la misma perspectiva, por lo tanto: ¡TRANQUILIDAD y PACIENCIA! Piensa que tu bebé necesita tiempo para acostumbrarse a su nueva situación, se ha de acostumbrar a horarios, a presencia o ausencia de luz, situaciones todas hasta ahora desconocidas para él que hasta antes del parto estaba dentro de tu matriz, en total oscuridad y recibiendo el alimento constantemente sin ningún tipo de preocupación. El pediatra será de enorme importancia para solucionar tus dudas y problemas en el manejo de tu bebé.

CUIDADOS DE LA HERIDA QUIRÚRGICA

Con respecto a la herida quirúrgica ya sea en el periné (episiotomía) o en abdomen (cesárea) los cuidados básicos es mantenerla limpia y seca. No conviene que exista alta humedad en las heridas porque es más fácil que proliferen gérmenes y se infecten. De todas maneras tu médico te dará instrucciones precisas para la vigilancia de la herida, si te ha de sacar puntos y cuándo hacer la primera revisión (generalmente a la semana del nacimiento de tu hijo).

RELACIONES SEXUALES

Se recomienda abstinencia sexual durante el puerperio ya que, además de la presencia de sangre que puede ser irritativa durante la relación, el cuello del útero permanece abierto con el riesgo de infección ascendente. Una vez realizado el segundo control, alrededor de 4-6 semanas post-parto, se pueden reiniciar relaciones sexuales en la mayoría de los casos, siempre teniendo en cuenta que las primeras ocasiones pueden ser dolorosas (ya sea por la cicatriz de la episiotomía o por sequedad vaginal).

Paulatinamente, las relaciones sexuales serán más placenteras y menos incómodas. De todas maneras, si persiste la sequedad a nivel vaginal se pueden utilizar lubricantes, preferentemente los que son a base de agua que prácticamente no alteran la flora normal de la vagina.

En el caso de pacientes a las que se les ha realizado una cesárea, existe la posibilidad de dolor en el momento de la relación sexual por efecto mecánico sobre la zona de la herida abdominal, pero lo más frecuente es que paulatinamente vaya desapareciendo.